Cerámica vs metal

Cerámica vs metal

Menos mal tenemos herramientas para nuestro cabello de mejor tecnología que nada tienen que ver con las planchas metálicas que se usaban hace años y que quemaban el pelo, incluso en los años 60 era de extrañar que las mujeres se plancharan el cabello, literalmente, ¡con la plancha de la ropa y sobre el planchero!

Ahora, las mejores marcas están desarrollando alisadores con tecnología que protege más el cabello a la vez que permiten moldearlo de manera más eficaz y cómoda.

Comenzamos por lo más importante: las placas, ¿cerámica o metal?

Las placas de la alisadora son los elementos más importantes a tener en cuenta para tu elección porque en ellas se concentra todo el calor que estará en contacto con nuestro cabello, y algunos materiales evitan el sufrimiento de éste más que otros, de ahí la importancia de tenerlo en cuenta.

Placas de Cerámica:

Primeramente hay que hacer la distinción entre las placas con recubrimiento cerámico y las que son 100% cerámicas. Estas últimas cuestan un poco más pero a la vez ofrecen mejores resultados y son mucho más duraderas. Las que tienen recubrimiento cerámico son más asequibles, pero hay que tener en cuenta que con el tiempo la capa cerámica se puede dañar o astillar y dejar al descubierto el metal que hay debajo. En general la cerámica es un material muy suave ideal para todo tipo de cabello.

La cerámica se caracteriza por ser un material no metálico, inorgánico, capaz de distribuir el calor uniformemente por toda su superficie. Son la opción más habitual en alisadores de cabello. Podemos encontrar las placas de cerámica 100%, las cuales, al no ser un recubrimiento, tienen una durabilidad mucho mayor y emiten una mayor carga de iones negativos y calor infrarrojo, que ayudan a proteger el cabello.

Placas de Metal:

Las planchas con placas de metal son generalmente las más baratas, pero pueden dañar tu cabello; además requieren mucho tiempo para calentarse y como no distribuyen bien el calor terminan quemando el pelo.

Las placas de metal son usualmente aluminio, un metal común que se encuentra en prácticamente todos los utensilios de la cocina. Y por ser un metal, se calienta a temperaturas demasiado altas lo que puede causar fricción, peor distribución térmica en la placa y exposición a iones positivos que dañen nuestro cabello.

Deja un comentario